07-09-2026
El Espectrofotómetro: medir el color más allá de la percepción visual
En el control de calidad industrial, medir el color de forma objetiva suele ser más complejo de lo que parece: el ojo humano es subjetivo, está condicionado por la luz ambiental y por la fatiga visual.
El espectrofotómetro nace precisamente para superar estos límites, proporcionando un dato numérico preciso y repetible en el que empresas, laboratorios y departamentos de control de calidad pueden basar sus decisiones.
Comprender qué es un espectrofotómetro, cómo funciona y qué tipos existen significa comprender cómo el color puede convertirse en un dato objetivo, medible y compartible a lo largo de toda la cadena de producción.
Qué es un Espectrofotómetro
Un espectrofotómetro es un instrumento óptico de medición que analiza la luz reflejada o transmitida por un material para determinar su color de forma objetiva, numérica y repetible en el tiempo. A diferencia de la evaluación visual, que depende del observador y de las condiciones de iluminación del momento, el espectrofotómetro proporciona datos comparables entre distintos operadores, turnos y plantas.
En el ámbito de la colorimetría industrial, este instrumento representa la principal referencia para definir, controlar y comunicar el color a lo largo de toda la cadena de producción, desde el laboratorio de formulación hasta el control de calidad en línea, transformando una evaluación que de otro modo sería subjetiva en un dato verificable y compartible entre departamentos, proveedores y clientes.
No es casualidad que, cuando se habla de espectrofotómetro para pinturas, espectrofotómetro para carrocería o instrumentos para el control del color de tejidos y materiales plásticos, se haga siempre referencia a la misma categoría de dispositivo, configurada de manera diferente según el sector de aplicación.
Sus prestaciones no se definen de forma arbitraria: el funcionamiento y los criterios de calibración de los espectrofotómetros hacen referencia a estándares internacionales reconocidos, elaborados por organismos como la CIE (Commission Internationale de l’Éclairage) e incorporados en normas técnicas ISO y DIN.
Este marco normativo compartido es lo que permite que dos instrumentos diferentes, utilizados en plantas o países distintos, proporcionen mediciones del color realmente comparables.
Para qué sirve el Espectrofotómetro y qué mide
El espectrofotómetro mide la cantidad de luz reflejada o transmitida por una muestra a lo largo de todo el espectro visible, proporcionando una curva espectral que describe con precisión el comportamiento óptico del material en cada longitud de onda.
A partir de esta curva, el software del instrumento calcula los principales valores colorimétricos, como las coordenadas CIELab y los índices de diferencia de color (delta E), utilizados para comparar objetivamente dos muestras.
La medición puede realizarse de dos formas distintas, elegidas en función de la naturaleza del material. En la medición por reflexión, adecuada para superficies opacas o semiopacas como pinturas, tejidos y metales, el iluminante y la sonda se encuentran en el mismo lado de la muestra y el porcentaje de luz que regresa a la sonda, variable entre 0 y 100%, define el dato espectral.
En la medición por transmisión, indicada para materiales transparentes o semitransparentes como vidrio, películas plásticas y líquidos, la sonda se coloca en el lado opuesto al iluminante y detecta la luz que atraviesa realmente la muestra.
En los procesos industriales, esta capacidad de medición se traduce en una serie de aplicaciones concretas y cotidianas:
- verificar que un lote de producción cumpla el estándar cromático aprobado por el cliente
- cuantificar de forma objetiva la desviación entre una muestra y el color de referencia
- apoyar al laboratorio en la formulación de nuevas tonalidades y en la corrección del color
- garantizar la repetibilidad del color entre proveedores, líneas de producción y plantas diferentes
- documentar de forma trazable la conformidad cromática a efectos de calidad
Un caso frecuente en la práctica industrial es el de una empresa que recibe un suministro de material coloreado procedente de dos plantas diferentes: solo la comparación de los datos espectrales, y no la evaluación a simple vista, permite establecer con certeza si ambos lotes se encuentran dentro de la tolerancia cromática acordada, evitando reclamaciones, devoluciones y paradas de producción.
Este enfoque aplicado convierte al espectrofotómetro en un instrumento imprescindible allí donde el color representa un requisito de producto medible, y no solo un elemento estético, reduciendo los desperdicios relacionados con no conformidades cromáticas y haciendo más rápido y eficaz el diálogo técnico entre proveedor y cliente.
Cómo está hecho un Espectrofotómetro: los componentes principales
Más allá de las diferencias entre los distintos modelos, la estructura de un espectrofotómetro para aplicaciones colorimétricas se basa en algunos componentes principales, cada uno con una función específica en el proceso de medición.
- Iluminante: la fuente luminosa, generalmente de led, xenón o halógena, que irradia la muestra con una luz de referencia conocida.
- Sistema óptico y esfera integradora: el conjunto de lentes y espejos que canalizan la luz, a menudo completado en los instrumentos de sobremesa por una esfera integradora capaz de recoger de forma uniforme la luz reflejada, reduciendo la influencia de la geometría de la superficie.
- Monocromador: el componente que descompone la luz recogida en las diferentes longitudes de onda, permitiendo el análisis punto por punto del espectro visible.
- Detector: una serie de fotodiodos o sensores que miden la intensidad de la luz en cada longitud de onda, transformándola en una señal eléctrica.
- Software de procesamiento: el sistema que convierte las señales recogidas en valores espectrales y colorimétricos legibles por el operador.
Un aspecto estrechamente relacionado con los componentes ópticos es la geometría de medición, es decir, la disposición relativa del iluminante y la sonda respecto a la muestra.
Las geometrías más extendidas en el ámbito industrial son la d/8, basada en una esfera integradora que recoge la luz difusa en todas las direcciones, y la 45/0, que ilumina la muestra a 45 grados y detecta la luz reflejada perpendicularmente.
La primera está especialmente indicada para superficies opacas y texturizadas, la segunda para superficies brillantes en las que se desea excluir de la medición el componente especular.
La combinación de estos elementos permite que el instrumento funcione tanto como espectrofotómetro de sobremesa, pensado para mediciones de laboratorio de alta precisión, como como espectrofotómetro portátil, diseñado para el control directo en producción o en las instalaciones del proveedor.
Cómo funciona un Espectrofotómetro
El funcionamiento del espectrofotómetro sigue un proceso progresivo, común a la mayoría de los instrumentos destinados a la medición del color industrial.
En primer lugar, el iluminante irradia la muestra con una luz de referencia conocida, distribuida de forma uniforme sobre la superficie que se va a analizar. La luz, al interactuar con el material, es absorbida en parte y reflejada o transmitida en parte, en función de las características físicas y químicas de la superficie.
La sonda del instrumento recoge este componente luminoso y lo envía al monocromador, que lo descompone en las diferentes longitudes de onda comprendidas en el rango visible, aproximadamente entre 400 y 700 nanómetros.
A continuación, el detector mide la intensidad de la luz para cada intervalo espectral, generando una serie de datos que el software transforma en una curva de reflectancia o transmitancia. A partir de esta curva se calculan finalmente los valores triestímulo XYZ y las coordenadas colorimétricas CIELab, que permiten situar el color medido en un espacio de color estandarizado y compararlo con precisión con otras muestras.
Dado que no es posible registrar un valor para cada longitud de onda individual, el instrumento adquiere los datos a intervalos regulares: el intervalo mínimo para obtener una medición espectral unívoca es de 20 nanómetros, correspondiente a 16 puntos de medición a lo largo del rango visible.
Aunque técnicamente puede llegar hasta 256 puntos, los programas de procesamiento más extendidos trabajan normalmente con 31 puntos, a intervalos de 10 nanómetros: un nivel de detalle identificado como el equilibrio óptimo entre precisión y velocidad de procesamiento, suficiente para garantizar resultados fiables en prácticamente todas las aplicaciones colorimétricas industriales, sin alargar los tiempos de medición en línea.
Los datos espectrales recogidos se convierten después en valores triestímulo XYZ, que expresan numéricamente la respuesta del ojo humano a los componentes rojo, verde y azul de la luz reflejada o transmitida.
Para obtener una representación más cercana a la percepción visual real, estos valores se mapean a su vez en el espacio de color CIELab, donde el eje L describe la luminosidad, el eje a la tendencia entre rojo y verde y el eje b la tendencia entre amarillo y azul: precisamente en este espacio tridimensional se calculan las diferencias de color, como el delta E, utilizadas a diario en el control de calidad industrial.
En este proceso, los espectrofotómetros de sobremesa ofrecen generalmente una resolución espectral más alta, ideal para la validación de estándares cromáticos en laboratorio, mientras que los modelos portátiles priorizan la rapidez y la facilidad de manejo para las verificaciones directas en planta o sobre el terreno.
Cuáles son los tipos de Espectrofotómetro: comparación entre portátiles y de sobremesa
La distinción más relevante en el ámbito industrial es la que existe entre espectrofotómetro de sobremesa y espectrofotómetro portátil, dos tipos de instrumento diseñados para diferentes necesidades de aplicación.
El espectrofotómetro de sobremesa está diseñado para su uso en laboratorio, donde las condiciones de medición pueden mantenerse constantes y controladas. Generalmente ofrece una mayor precisión, a menudo gracias a una esfera integradora de mayores dimensiones, y es el instrumento más indicado para actividades como la formulación de nuevas tonalidades, la validación de estándares cromáticos y la creación de bibliotecas de colores de referencia.
El espectrofotómetro portátil, en cambio, está concebido para utilizarse directamente en producción, en almacén o en las instalaciones del proveedor, sin necesidad de tomar muestras para enviarlas al laboratorio.
Su ligereza y rapidez de medición lo hacen ideal para controles en línea, verificaciones de entrada de mercancías y todas aquellas situaciones en las que el color debe evaluarse en el mismo punto en el que se produce o se aplica.
En general, conviene optar por un instrumento de sobremesa cuando la prioridad es la máxima precisión en condiciones controladas, mientras que un espectrofotómetro portátil resulta preferible cuando se necesita flexibilidad operativa y la posibilidad de medir el color en varios puntos de la cadena de producción, incluso fuera del laboratorio.
Un ejemplo recurrente es el de una empresa con varias plantas de producción: el laboratorio central utiliza un espectrofotómetro de sobremesa para definir y validar el estándar cromático oficial, mientras que los distintos departamentos o las sedes periféricas emplean espectrofotómetros portátiles para verificar, de forma autónoma y rápida, que la producción actual se encuentra dentro de la tolerancia cromática aprobada.
Cómo se usa el Espectrofotómetro: aplicaciones en los sectores industriales
Más allá de los aspectos técnicos, el valor del espectrofotómetro se aprecia sobre todo en la forma en que se utiliza dentro de los distintos sectores industriales, donde el control del color influye directamente en la calidad percibida del producto.
En el sector de las pinturas y recubrimientos, el espectrofotómetro es determinante para verificar la correspondencia cromática entre los lotes de producción y para apoyar la formulación de nuevas tonalidades, reduciendo tiempos y desperdicios de laboratorio: es el caso, por ejemplo, de la verificación de conformidad de un color RAL solicitado por un cliente antes de la entrega del lote, donde una comprobación objetiva evita costosos reprocesamientos posteriores.
En el sector de los materiales plásticos, el instrumento permite controlar la coloración de los materiales y de los productos moldeados o extruidos, garantizando la uniformidad cromática incluso entre distintos proveedores de materia prima.
En el sector textil y de la confección, la medición espectrofotométrica es esencial para garantizar la coherencia del color entre hilos, tejidos y prendas acabadas, un aspecto crítico cuando la producción implica varias plantas o subcontratistas ubicados en diferentes áreas geográficas: compartir un dato espectral, en lugar de una muestra física del tejido, permite a marcas y subcontratistas distantes aprobar un color mucho más rápidamente.
En el sector de las tintas y los envases, el espectrofotómetro garantiza la fidelidad cromática de la impresión respecto a los estándares de la marca, un requisito fundamental para el packaging destinado a la gran distribución.
En el sector cosmético, el instrumento apoya el desarrollo y el control de calidad de productos como bases de maquillaje, barras de labios y sombras de ojos, donde la precisión cromática influye directamente en la satisfacción del cliente final.
En la industria del cuero, por último, el espectrofotómetro permite supervisar la coloración durante los procesos de curtido y teñido, contribuyendo a mantener la uniformidad entre los diferentes lotes de material.
Un ámbito de aplicación independiente, pero igualmente relevante, es el de la carrocería de automoción, donde el espectrofotómetro para carrocería se utiliza para identificar con precisión la tonalidad original de la pintura de un vehículo, incluso en presencia de variaciones debidas al envejecimiento o a la exposición UV, reduciendo el margen de error en la elección de la fórmula de reparación.
En todos estos contextos, el verdadero valor del espectrofotómetro no consiste únicamente en la precisión de la medición, sino en la posibilidad de tomar decisiones sobre la conformidad del color basadas en criterios objetivos y compartidos, en lugar de basarse en la experiencia o la percepción de un único operador.
El papel estratégico en la gestión del color
El espectrofotómetro no debe entenderse únicamente como un instrumento de medición, sino como el elemento que transforma el color de percepción subjetiva a dato objetivo, medible y compartible a lo largo de toda la cadena de producción.
En un contexto industrial cada vez más orientado a la trazabilidad y a la estandarización de la calidad, poder expresar el color con un número, en lugar de con una impresión visual, representa una ventaja competitiva concreta: significa menos reclamaciones, menos tiempos muertos y una mayor confianza entre las partes implicadas en la cadena.
Confiar en una medición instrumental del color, en lugar de en la sola evaluación visual, significa reducir los desperdicios, acelerar los tiempos de aprobación de las muestras y garantizar la coherencia cromática a lo largo de toda la cadena de producción, desde la formulación hasta el producto acabado.
En definitiva, el valor del espectrofotómetro no es solo técnico, sino también organizativo: es el instrumento que permite a laboratorios, departamentos de producción, proveedores y clientes hablar, literalmente, el mismo idioma del color.
FAQ
¿Cuánto cuesta un espectrofotómetro?
El coste de un espectrofotómetro varía considerablemente en función del tipo, la geometría de medición y el nivel de prestaciones requerido. Los espectrofotómetros portátiles destinados al control en producción o sobre el terreno suelen tener un coste de acceso más bajo, mientras que los instrumentos de sobremesa para laboratorio, equipados con esfera integradora y una mayor resolución espectral, requieren una inversión más elevada. También influyen en el precio factores como la geometría de medición (d/8, 45/0), la posible inclusión o exclusión del componente especular, la conectividad con software de gestión del color y el nivel de precisión requerido por el sector de aplicación. Para una empresa industrial, la elección no debería basarse solo en el precio de compra, sino también en los costes de gestión, calibración y en el retorno efectivo en términos de reducción de desperdicios y devoluciones por no conformidad cromática.
¿Diferencia entre espectrómetro y espectrofotómetro?
El espectrómetro es un término más general que indica cualquier instrumento capaz de medir la distribución de la energía luminosa en función de la longitud de onda, incluso fuera del ámbito del color. El espectrofotómetro es, en cambio, un instrumento específico que, además de descomponer la luz, la relaciona con la intensidad de una fuente de referencia, calculando directamente valores de reflectancia o transmitancia. En el ámbito de la colorimetría industrial, cuando se habla de medición del color, la referencia correcta es siempre el espectrofotómetro, ya que es el único instrumento capaz de proporcionar datos espectrales utilizables para calcular coordenadas colorimétricas estandarizadas como las CIELab.
¿Cuál es el mejor espectrofotómetro?
No existe un espectrofotómetro mejor en términos absolutos, sino un instrumento más adecuado según el contexto de aplicación. En laboratorio, para la formulación y validación de estándares cromáticos, es preferible un espectrofotómetro de sobremesa con esfera integradora, capaz de garantizar la máxima repetibilidad. En producción, donde se necesitan rapidez y movilidad, un espectrofotómetro portátil resulta más funcional, siempre que ofrezca una precisión adecuada al sector de referencia. Otros criterios decisivos son la geometría de medición más adecuada al tipo de superficie, la compatibilidad con el software de gestión del color ya utilizado en la empresa y la disponibilidad de un servicio de asistencia y calibración fiable a lo largo del tiempo.
¿Diferencia entre colorímetro y espectrofotómetro?
El colorímetro mide el color a través de solo tres canales, correspondientes a los estímulos percibidos por el ojo humano para el rojo, el verde y el azul, proporcionando un dato colorimétrico sintético pero menos detallado. El espectrofotómetro, en cambio, adquiere toda la curva espectral de la muestra en un número de puntos claramente superior, como mínimo 16, ofreciendo una descripción mucho más completa de las propiedades ópticas del material. Existe también una categoría intermedia, el espectrocolorímetro, que trabaja de media con 8 puntos de medición. Esta diferencia se traduce en una ventaja práctica determinante: solo el espectrofotómetro permite recalcular los datos colorimétricos bajo diferentes iluminantes y detectar fenómenos como el metamerismo; por este motivo es el instrumento de referencia en los contextos industriales donde la precisión cromática es un requisito de calidad.
¿Para qué sirve el blanco en el espectrofotómetro?
La referencia blanca es una placa de cerámica o PTFE, certificada y trazable, utilizada como base de cálculo para todas las mediciones posteriores del instrumento. Como el espectrofotómetro trabaja de forma relativa, comparando la luz reflejada por la muestra con la reflejada por una referencia conocida, el blanco representa el valor máximo de reflectancia respecto al cual se expresan en porcentaje todas las demás lecturas. Sin esta referencia, el instrumento no dispondría de una base estable para calcular de forma coherente los datos espectrales, y las mediciones no serían comparables entre sesiones, operadores o instrumentos distintos, comprometiendo la fiabilidad del control de calidad cromático.
¿Cuáles son las dos magnitudes espectroscópicas que puede medir el espectrofotómetro?
El espectrofotómetro mide fundamentalmente dos magnitudes: la reflectancia, es decir, el porcentaje de luz reflejada por un material opaco o semiopaco respecto a la luz incidente, y la transmitancia, es decir, el porcentaje de luz que atraviesa un material transparente o semitransparente. Ambas magnitudes se calculan a lo largo de todo el espectro visible y constituyen la base de todos los cálculos colorimétricos posteriores, desde las coordenadas CIELab hasta los índices de diferencia de color. La elección entre los dos modos de medición depende de la naturaleza física de la muestra: la reflectancia se utiliza para pinturas, tejidos y plásticos opacos, mientras que la transmitancia está indicada para vidrios, películas y líquidos.
¿Cuál es la diferencia entre espectroscopia y espectrofotómetro?
La espectroscopia es la disciplina científica que estudia la interacción entre la radiación electromagnética y la materia, e incluye un conjunto muy amplio de técnicas e instrumentos aplicados en física, química y otras ciencias. El espectrofotómetro es, en cambio, un instrumento específico que aplica los principios de la espectroscopia a la medición cuantitativa de la luz reflejada o transmitida por una muestra. En otras palabras, la espectroscopia representa el marco teórico y metodológico de referencia, mientras que el espectrofotómetro es uno de los instrumentos prácticos con los que esta disciplina encuentra una aplicación concreta, en particular en el campo de la colorimetría industrial dedicada al control del color.
¿Quién inventó el espectrofotómetro?
La patente del espectrofotómetro fue registrada en enero de 1935 por Arthur C. Hardy, investigador del Massachusetts Institute of Technology, que desarrolló el primer instrumento capaz de registrar automáticamente las curvas espectrales de reflectancia y transmitancia de los materiales. En los años siguientes, el sector experimentó importantes evoluciones: en 1941 Arnold Beckman introdujo los primeros espectrofotómetros comerciales para uso analítico, mientras que a partir de 1967 los instrumentos comenzaron a conectarse a ordenadores digitales, abriendo el camino al procesamiento automático de los datos colorimétricos. Desde finales de los años setenta, la difusión de los microprocesadores hizo posible la miniaturización de los instrumentos, dando origen a los modernos espectrofotómetros portátiles utilizados hoy en el ámbito industrial.
¿Qué significa poner a cero el espectrofotómetro?
Poner a cero el espectrofotómetro significa realizar un procedimiento preliminar de calibración en el que el instrumento mide dos condiciones de referencia conocidas: la ausencia de luz reflejada, obtenida con una trampa de luz, y la máxima reflexión conocida, obtenida con la placa de referencia certificada. Esta operación permite al instrumento definir los dos extremos de su escala de medición, corrigiendo posibles desviaciones debidas a variaciones de la fuente luminosa, al desgaste de los componentes ópticos o a las condiciones ambientales. La puesta a cero debe repetirse a intervalos regulares, según las indicaciones del fabricante, para garantizar que las mediciones sigan siendo precisas y comparables a lo largo del tiempo.
¿Cuál es la diferencia entre un espectroscopio y un espectrofotómetro?
El espectroscopio es un instrumento óptico que permite observar y descomponer la luz en sus componentes espectrales, principalmente con fines cualitativos, sin proporcionar una medición cuantitativa precisa de la intensidad luminosa en las distintas longitudes de onda. El espectrofotómetro, en cambio, no se limita a la observación, sino que cuantifica con precisión la intensidad de la luz reflejada o transmitida, proporcionando datos numéricos utilizables para cálculos colorimétricos objetivos. Esta diferencia es determinante en el ámbito industrial: mientras que el espectroscopio tiene sobre todo un valor didáctico o de diagnóstico preliminar, solo el espectrofotómetro proporciona los datos necesarios para el control de calidad del color y para su estandarización a lo largo de la cadena de producción.
¿Qué es un detector de espectrofotómetro?
El detector es el componente del espectrofotómetro encargado de convertir la luz recogida por la sonda en una señal eléctrica medible. En la mayoría de los espectrofotómetros para aplicaciones colorimétricas, esta función la realizan fotodiodos de silicio o matrices de sensores, cada uno dedicado a una parte específica del espectro visible tras la descomposición realizada por el monocromador. Cuanto mayor es el número de elementos del detector, más detallada resulta la curva espectral obtenida. La señal eléctrica generada se digitaliza y procesa después mediante el software del instrumento, que la traduce en valores de reflectancia o transmitancia y, posteriormente, en las coordenadas colorimétricas utilizadas para el control del color.
¿Para qué sirve la puesta a cero con blanco en un espectrofotómetro?
La puesta a cero con blanco sirve para establecer el valor máximo de referencia de reflectancia respecto al cual el instrumento expresa todas las mediciones posteriores en términos porcentuales. A diferencia del procedimiento general de puesta a cero, que incluye también la calibración con negro, este paso específico compensa las variaciones de la fuente luminosa y de los componentes ópticos internos, garantizando que dos espectrofotómetros diferentes, calibrados con la misma referencia certificada, proporcionen resultados superponibles. Por este motivo, el uso de placas de referencia trazables y recertificadas periódicamente es una condición indispensable para mantener la fiabilidad metrológica del instrumento, especialmente cuando las mediciones se comparan entre plantas de producción o proveedores distintos.
¿Qué es un espectrofotómetro en carrocería?
En carrocería, el espectrofotómetro es el instrumento utilizado para identificar con precisión la tonalidad original de la pintura de un vehículo, incluso en presencia de variaciones cromáticas debidas al envejecimiento, a la exposición UV o a trabajos de pintura anteriores. Gracias a la medición espectral de la superficie pintada, el instrumento permite identificar la fórmula de reparación más cercana al color real, reduciendo el margen de error respecto a la evaluación visual del colorista. El uso de espectrofotómetros portátiles en este contexto resulta especialmente eficaz, ya que permite realizar la medición directamente sobre el vehículo, en el taller, sin necesidad de extraer muestras ni interrumpir el flujo de trabajo.
¿Qué es el delta E en un espectrofotómetro?
El delta E es el índice numérico que expresa la diferencia percibida entre dos colores medidos con el espectrofotómetro, calculado a partir de sus respectivas coordenadas en el espacio de color CIELab. Un valor de delta E cercano a cero indica una correspondencia cromática prácticamente perfecta, mientras que valores crecientes indican una desviación cada vez más evidente respecto al estándar de referencia. En los procesos industriales, el delta E se utiliza para definir umbrales de tolerancia objetivos, por encima de los cuales un lote de producción se considera no conforme. Las fórmulas más extendidas para su cálculo, como delta E CIE94 o CIEDE2000, tienen en cuenta la percepción visual humana con mayor precisión que la fórmula original.
¿Cómo se calibra un espectrofotómetro?
La calibración de un espectrofotómetro suele incluir dos fases principales: la medición de una trampa de luz o de una condición sin reflexión, para definir el cero del instrumento, y la medición de una placa blanca de referencia certificada, para definir el valor máximo de la escala. Este procedimiento, generalmente guiado por el software del instrumento, debe realizarse al encenderlo y repetirse a intervalos regulares durante el uso, según las indicaciones del fabricante. También es una buena práctica someter periódicamente el instrumento a verificaciones metrológicas más profundas, utilizando juegos de placas de colores certificadas, para asegurarse de que la calibración se mantenga estable a lo largo del tiempo y sea comparable entre departamentos, sedes y proveedores diferentes.
¿Cuál es la fuente luminosa de un espectrofotómetro?
La fuente luminosa, o iluminante, es el componente que genera la luz utilizada para iluminar la muestra durante la medición. En los espectrofotómetros para aplicaciones colorimétricas se emplean generalmente lámparas de xenón pulsadas, lámparas halógenas o fuentes led, cada una con características diferentes en términos de estabilidad, duración y distribución espectral de la energía emitida. Dado que la percepción del color también depende del tipo de luz con la que se observa un objeto, el software del instrumento permite simular matemáticamente el comportamiento de la muestra bajo distintos iluminantes estándar, como D65 o A, permitiendo identificar posibles fenómenos de metamerismo antes de que el producto llegue al cliente final.
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