10-10-2023
ColorWorkDesk: el software innovador para la gestión del color y las pinturas
URAI ha creado una herramienta intuitiva, tecnológica y absolutamente indispensable para cualquier empresa fabricante de colores y pinturas.
El sector de la colorimetría, cada vez más influido por las innovaciones digitales, necesitaba una herramienta capaz de simplificar y optimizar el trabajo de los profesionales. Con este objetivo, URAI ha desarrollado ColorWorkDesk, una línea de soluciones capaz de satisfacer todas las necesidades de la colorimetría industrial.
En este artículo:
- Luz y percepción: así nace el color
- Un primer problema que resolver: ¿el color es subjetivo?
- La comunicación del color: métodos reconocidos
- El espectrofotómetro: una herramienta indispensable para la medición del color
- ColorWorkDesk revoluciona la colorimetría y simplifica el trabajo
- Cinco pasos para la colorimetría: cómo funciona el software
- El color está servido: cuando los programas informáticos se comunican eficazmente
Luz y percepción: así nace el color
Al hablar de colores, no se puede evitar mencionar la esencia misma de cualquier color: la luz.
Para comprender cómo se originan los colores, es fundamental entender en primer lugar qué es la luz y cómo actúa.
Desde un punto de vista técnico, lo que denominamos luz no es más que la parte del espectro electromagnético visible para el ojo humano, comprendida entre las longitudes de onda de 400 y 700 nanómetros.
Una característica interesante de la luz es que puede interactuar con la materia circundante de diferentes formas. Una de ellas, la absorción selectiva, nos afecta directamente y resulta especialmente relevante en este contexto. La absorción selectiva es, de hecho, lo que nos permite percibir el color o, más concretamente, percibir determinadas longitudes de onda de la luz.
Solo algunas, no todas.
Esto se debe a que somos capaces de percibir las longitudes de onda que no son absorbidas por la materia. Por consiguiente, lo que vemos, es decir, el color de un objeto, corresponde en realidad a las longitudes de onda reflejadas por el objeto y devueltas a nuestros ojos.
Una confirmación de este fenómeno se encuentra en la percepción del negro: cuando percibimos un objeto negro y, por tanto, aparentemente desprovisto de color, significa que dicho objeto ha sido capaz de absorber todas las longitudes de onda del haz de luz que ha incidido sobre él. En la práctica, el objeto ha absorbido todos los colores.
Un primer problema que resolver: ¿el color es subjetivo?
Ahora bien, si es cierto que la visión del color depende de la capacidad de nuestros ojos para percibir las longitudes de onda reflejadas, emitidas o transmitidas por un objeto, también es cierto que no todos los ojos poseen las mismas capacidades.
La interacción entre la luz y los fotorreceptores de la retina es, de hecho, un fenómeno completamente subjetivo. El daltonismo es probablemente el ejemplo más evidente de las diferentes capacidades perceptivas del ojo humano.
Sin embargo, si la percepción del color es subjetiva, resulta necesario y urgente para quienes trabajan con el color encontrar un método universal e inequívoco que permita medirlo, cuantificarlo y comunicarlo.
La comunicación del color: métodos reconocidos
En realidad, se han desarrollado métodos para expresar numéricamente el color. Concretamente, en el pasado se definieron dos sistemas principales.
La Commission Internationale de l’Éclairage —CIE—, una organización internacional dedicada al estudio de la luz y el color, ha desarrollado a lo largo de los años dos modelos que siguen estando reconocidos como algunos de los sistemas más válidos y utilizados en todo el mundo para la comunicación del color:
- El espacio de color Yxy, desarrollado en 1931 y basado en los valores triestímulo XYZ definidos por la CIE.
- El espacio de color L*a*b*, más conocido como CIELAB, desarrollado en 1976 y capaz de representar de forma más uniforme las diferencias de color en relación con la percepción visual.
El espectrofotómetro: una herramienta indispensable para la medición del color
La siguiente pregunta será necesariamente: «¿Cómo podemos medir el color de forma inequívoca?»
Para responder a esta necesidad, existen herramientas específicamente diseñadas para medir y controlar la calidad del color.
Los espectrofotómetros son los dispositivos utilizados en colorimetría para adquirir un color e identificarlo de forma inequívoca, con el objetivo de cuantificar diferencias o encontrar correspondencias entre diferentes colores. Esta posibilidad de cuantificar los colores con precisión permite a los operadores mantener la uniformidad de un determinado color durante todas las fases del proceso.
La elección del modelo más adecuado para cada necesidad específica y su posterior configuración correcta son, por consiguiente, pasos fundamentales para la actividad cotidiana.
ColorWorkDesk revoluciona la colorimetría y simplifica el trabajo
La línea ColorWorkDesk combina de forma óptima instrumentos, software y tecnologías capaces de garantizar un rendimiento muy elevado en términos de precisión en la medición, el control y la gestión del color.
La amplia gama de espectrofotómetros de sobremesa y portátiles de nueva generación, equipados con tecnología de iluminación física LED o XENON, constituye el complemento ideal para el software de Control de Calidad del Color.
Para el operador, el sistema es intuitivo y fácil de utilizar, permite trabajar con diferentes geometrías de medición —esfera d/8° y 45°/0— y utiliza modernas conexiones Bluetooth y USB, necesarias para conectar los diferentes modelos de espectrofotómetros ColorWorkDesk con el software de escritorio para PC o con la aplicación para smartphones y tabletas.
Sin embargo, por muy avanzados que sean, los espectrofotómetros no dejan de ser herramientas de apoyo, porque el verdadero punto fuerte del sistema desarrollado por URAI son las aplicaciones de software para el análisis y la gestión del color.
Estas aplicaciones constituyen un sistema completo, versátil y fácil de utilizar, capaz de responder eficazmente a las necesidades operativas más diversas, gracias también a una interfaz gráfica moderna e intuitiva y a una elevada velocidad de cálculo.
En definitiva, si el objetivo era simplificar y agilizar el trabajo de los operadores, puede decirse que se ha alcanzado plenamente. Solo queda comprender cómo funciona este software y cómo puede ser utilizado de la mejor forma por los profesionales.
Cinco pasos para la colorimetría: cómo funciona el software
El sistema de URAI está ampliamente probado y permite que el software realice operaciones precisas y rápidas, que pueden resumirse en cinco pasos:
- Introducción: mediante los espectrofotómetros, el color se adquiere y se envía a la base de datos.
- Aprendizaje: una vez adquiridos los componentes individuales de una formulación, estos se almacenan en la base de datos para su utilización futura.
- Procesamiento: el sistema ofrece una velocidad de cálculo óptima gracias a algoritmos específicamente desarrollados y validados en laboratorios de color por los analistas de URAI.
- Resultado: el sistema proporciona la formulación de color solicitada en pocos segundos.
- Gestión: el Navegador de Datos incluido en el software permite al operador gestionar eficazmente las mediciones realizadas, organizándolas en carpetas y subcarpetas prácticas.
Todos estos procesos son posibles gracias a la presencia de un servidor central, en el que convergen y se recopilan, gestionan y comparten todos los resultados de las formulaciones solicitadas progresivamente por los diferentes usuarios de ColorWorkDesk.
El color está servido: cuando los programas informáticos se comunican eficazmente
Mediante el uso de la tecnología en la nube, el sistema gestiona de forma centralizada cada solicitud de formulación, ofreciendo a todos los operadores una base de datos siempre actualizada y compartida.
También es posible acceder a ella mediante una práctica aplicación instalable en diferentes dispositivos, desarrollada para hacer que el trabajo sea aún más inteligente y rápido.
Por consiguiente, el operador solo tiene que adquirir el color mediante un espectrofotómetro y, utilizando el software cliente instalado en su dispositivo, enviar una solicitud de procesamiento al software del servidor central y dejar que este realice el resto del trabajo.
El servidor procesa la información recibida y devuelve el resultado al cliente en pocos segundos. A su vez, una vez mostrado el resultado, el cliente cierra la conexión.
De este modo, se amplían las posibilidades del operador de laboratorio encargado de la formulación. Además de cargar, almacenar y gestionar sus propias fórmulas en la base de datos central, puede compartirlas con todos los demás clientes conectados y aprovechar las fórmulas compartidas por otros usuarios.
Así se genera un círculo virtuoso de colaboración entre los integrantes de la comunidad, que permite acelerar el rendimiento del software en beneficio del trabajo de todos.
Suscribirse a la newsletter
Solicite una consulta gratuita
Nuestros expertos se pondrán en contacto con usted para mostrarle una demostración de nuestros productos

